sábado, 7 de febrero de 2009

Mi primera noche en Punta Arenas


Llegué y me esperaba una cama deliciosa que me tenía preparada mi abuela Aurora, de la cual tomé posesión rapidamente y donde he dormido plácido.... El moisés de Santiago ya me quedaba chico, y chocaba en las noches.... Ahora, estoy durmiendo toda la noche de corrido.

2 comentarios:

  1. Estas abuelas, que se adoran, son los dos polos: una loca y "Dios proveerá", la otra cuerda y minuciosamente previsora. La primera seguro habría dormido con él en brazos porque no hubiera pensado en la cama; la segunda le había mandado a hacer un exquisito colchón de lana de ovejita, sábanas, cobertores peludos...la primera apenas sabe la fecha en que nacieron sus hijos, la segunda conserva en un álbum, cronometrados y con piezas arqueológicas, cada uno de los detalles del crecimiento del suyo...son harto graciosas las Abuelas!

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  2. jjajajajajaj, qué entretenido es tener abuelas así!

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