
Estoy feliz, tengo silla para sentarme a comer y también para compartir con mis padres en la mesa, jugar y estar como un grande.
La silla me queda TAN cómoda, me la regaló una niña de cinco años que ya no la usaba pero que le dio mucha pena despedirse de su silla querida... Entonces mi Nani, le mandó una foto mia y ella me encontró tan lindo, que le dieron ganas de que me quedara yo con su silla. Esta es una muestra de la solidaridad Magallánica de la que yo me beneficio feliz. Eso sí.... yo también me pongo, y la ropa que ya no me entra, la llevamos a un centro de lactantes.